En la mayoría de las bodas en las que he estado, se respira felicidad, ilusión y complicidad. Todos los allí presentes en algún momento se abstraen de sus pensamientos del día a día y por lo tanto se dejan llevar por la emoción.

      En todos esos momentos hay algo que me ocurre siempre a medida que busco el encuadre, cambio de objetivo o me centro en la luz de esa escena en la que estoy trabajando. Sucede sin yo buscarlo, me envuelve y me hace sentir participe de esa atmósfera íntima.

      Ciertamente, la Isla de Gran Canaria es perfecta para vivir todo esto como profesional de la fotografía y compartirlo con los protagonistas de este evento, Zoe & Chris.

      Como fotógrafo de bodas, además de sentir esas emociones, te llenas de otras sensaciones y anécdotas.  Emociones que tienes que capturar y hacerlas tuyas, para que en un futuro puedas viajar en el tiempo.

      Si ya de por sí ser fotógrafo de bodas es una responsabilidad grande, no solo por la importancia del evento, lo es aún más porque necesitas llenarte de forma natural de todo ese romanticismo y esa atmósfera que envuelve el momento para poder capturarlo tal y como están sucediendo. Porque ser fotógrafo es saber interpretar el instante y sentir cada momento. Y esto no es tan fácil que esto suceda si no se dan las circunstancias y las personas adecuadas.

      Pero hay días, como en la boda de la que os hablo, la boda deZoe & Chris, en las que todos esos sentimientos, y naturalidad, se entremezclan con el sitio ideal para celebrar una boda en Las Palmas, al sur de esta maravillosa Isla.

      El sol luciente de Monte León y los jardines preparados para la ocasión de la finca del músico alemán Justus Frantz impregnaban de majestuosidad y colorido al sur de Gran Canaria. Sentí que tenía que capturar todo este maravilloso regalo, especialmente para los novios.

      Contratar un fotógrafo de boda en las Palmas y poder trabajar en la isla de Gran Canarias, es un lujo para cualquier trabajo profesional

      Ser fotógrafo de Bodas en las Palmas inspira a todo ello. La luz de la isla se funde con el glamour y el atractivo del sitio. La espectacularidad del vestido y de los zapatos de la novia, se mezcla con el encanto de sus damas de honor. Y la elegancia y complicidad del novio, se confunde con la simpatía de sus amigos. Todo ello transforma el momento en una experiencia inolvidable.

      Después de innumerables momentos divertidos, recogidos por mi cámara, mi camino termina hoy aquí en Gran Canaria. Termina como termina el atardecer de un maravilloso día juntos, como esa puesta de sol que cierra el telón y va calmando los sentimientos por hoy.

      No puedo estar más agradecido a Zoe & Chris por su paciencia en todo momento. Os deseo lo mejor en esta aventura en la que, en parte, me habéis hecho partícipe.

      Mañana comienza un nuevo día para un fotógrafo de bodas en Las Palmas, lleno de nuevos estímulos y de sensaciones, siendo consciente de que no es solo un trabajo. No solo son fotos de boda, es lo que sientes cuando las ves, es llenarte de sensaciones al volver de nuevo a ese día y es lo que sigo sintiendo cuando te veo.

      “Quiero compartir contigo mi espacio, mi luz y mi alma,

      recordar juntos con el paso del tiempo

      y volver a sentir esa emoción

      a través de nuestros recuerdos”.

      Jota.

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